Pues eso, que cuando sacaron las monedas de euro, y veía lo inútiles que eran las monedas de cobre, las de 1,2 y 5 céntimos de euro, pues empecé a guardarlas para no tener que cargar con ellas en el bolsillo.
Un buen día me dije, y ¿por que no guardar todas las monedas que pille?, y me propuse llegar a 1 millón de monedas de cobre, me compre un bote de cristal grande para guardarlas todas, y empecé la colección.
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