En televisión los anuncios son cortos y cada uno de ellos entra de repente, sin que el usuario se lo espere.
Y aunque quiera verlo otra vez o saber enterarse mejor, no puede hacerlo directamente.
En internet, por un lado tenemos un banner, que se puede asemejar más al anuncio de televisión en el aspecto sorpresa y no esperado,
pero que se diferencia mucho, en que el usuario puede volver a verlo cíclicamente y no solo eso, sino que también puede clickar para saber más.
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